Una etiqueta con etica

Mundo del trabajo libre, febrero de 1997

Cuando compra ropa, el consumidor tiene el derecho a ser informado respecto a las condiciones de trabajo en las cuales fueron confeccionadas.

La esclavitud infantil, el trabajo carcelario, los talleres de explotación clandestinos, la represión antisindical... Millones de personas en el mundo, no sólo en paises en desarrollo, trabajan en condiciones inaceptables. Los trabajadores del vestido se encuentran entre los mas afectados, algo que periodicamente destaca la Federación Internacional de Trabajadores del Textil, la FITTVC. Y los efectos de la globalización recién comienzan a hacerse sentir. "Los trabajadores en Bangladesh, que es uno de los mayores productores de ropa, se ven hoy día amenazados por la transferencia de la producción a China o a Vietnam", dice Patrick Itschert, Secretario General del Comite Sindical Europeo de los Trabajadores del Textil. Vestido y Cuero. "En los ultimos diez años, los salarios de los trabajadores de Bangladesh han disminuido constantemente bajo la presión de la competencia de países vecinos."

En 1990 una coalición de grupos de derechos humanos, ONG de desarrollo y organizaciones de consumidores en los Paises Bajos lanzó la campaña llamada "Clean Clothes Campaign"; (Campana a favor de ropa confeccionada en condiciones decentes) a fin de concientizar al publico y a la industria respecto a las condiciones en las cuales se confecciona la ropa que compramos. En 1993 la Clean Clothes Campaign se unió con la FNV, dos afiliadas de la FNV y NOVIB, la ONG holandesa de desarrollo mas importante, para formar un grupo de trabajo llamado Fair Trade Charter. El propósito de esta Carta de Comercio Justo era elaborar un código de conducta para la industria minorista del vestido y un mecanismo por el cual se pudiese supervisar el código.

NOTABLE PROGRESO

En 1994 comenzaron las negociaciones con la federación de grandes mayoristas (UGT) en los Paises Bajos. Aunque no se llego a ningun acuerdo, el grupo de trabajo de Fair Trade tuvo más éxito con la federacion holandesa de

grandes y pequeños minoristas del vestido (MITEX) y con FENECON, la organización holandesa de manufacturadores de ropa. Estas dos asociaciones industriales han convenido en trabajar con el grupo de trabajo de Fair Trade a fin de establecer un código y un programa de implemenlación y supervisión.

"Hemos logrado convencer a los manufacturadores y minoristas de que no pueden dejar de lado sus responsabilidades y cada vez mas firmas holandesas estan convencidas de la necesidad de garantizar la "calidad social" de la mercaderia que producen. Finalmente, estos criterios seràn integrados en la politica de mercadotecnia de todas las empresas de la misma manera que los niveles de calidad", explica Willy Wagenmans del Departamento de Cooperación Norte/Sur de la FNV.

Desde su formacion la Clean Clothes Campaign se ha expandido a otros cinco paises -Belgica, Francia, Alemania, Suiza y el Reino Unido- y ahora reúne a mas de cien ONG y organizaciones sindicales. En el Reino Unido, OXFAM, la tan conocida ONG de desarrollo, cuenta con una campana similar y participa tambien en "Labour Behind the Label Network" que es el nombre de la coalición britanica para la Clean Clothes Campaign.

CODIGOS DE CONDUCTA

Todas estas campañas tienen un doble propósito: formar al publico respecto a la explotación en el sector y hacer que los consumidores utilicen su poder adquisitivo para promocionar la calidad "social" de la mercaderia que compran; y convencer a las cadenas de venta al publico que venden ropa, calzado, etc. para que adopten un código de conducta internacional sobre practicas laborales, que respeten el código, que lo apliquen a sus abastecedores, contratistas y subcontratistas y que convengan en una supervisión transparente e independiente para asegurar que sus códigos son respetados.

Un código de conducta que incluye los principales convenios de la OIT* constituiría un "contrato de compromiso" entre los vendedores y los consumidores. Permitiría a estos ultimos ser clientes de empresas que han adoptado buenos codigos de conducta y que por lo tanto estan comprometidas a vender solamente ropa y calzado producido en condiciones de trabajo decentes.

CONCIENTIZACION

En Francia, varios importantes minoristas, al ser interrogados por la Clean Clothcs Campaign respecto a criterios socialcs a la hora de seleccionar sus insumos, mostraron interés en establecer criterios sociales de producción. Entre ellos figuran Carrefour y Camaïeu. La Redoute parece estar a punto de aceptar una supervision independiente de la producción de Bangladesh. Cabe señalar sin embargo que al responder a la investigacion en Francia, Kookaï, Andrés, la Redoute, C&A, Décathlon, Carrefour y Camaïeu raramente mencionaron la libertad sindical como un criterio importante.

Los minoristas franceses deberian estar bien interesados. Un estudio de CREDOC (Centro de investigación para el estudio y observación de las condiciones de vida) publicado en marzo de 1996 insiste en que "el consumo concientizado" esta aumentando, en particular en Francia. Según este estudio, el número de consumidores concernidos por la calidad humanitaria de los productos que compran ha aumentado en tres anos de 40% a 54%. Y 69% de los consumidores dicen que estan dispuestos a favorecer productos manufacturados y comercializados por empresas que "respetan a sus empicados/as". El consumidor compra en tanto cuidadano y el acto de comprar puede en cierta medida convertirse en un acto político" concluye CREDOC.

Estados Unidos es pionero en el tema del consumo ciudadano. Se estima que casi 90 empresas estadounidenses ya han adoptado algún tipo de código de conducta que cubre las practicas laborales. Sin embargo queda todavia mucho por hacer y los sindicatos deben mantener los ojos abiertos a fin de asegurar que la adopción de tales códigos no sólo sea un truco publicitario de las empresas. Sin una supervisión independiente, los códigos de conducta no tienen sentido, a menudo son adoptados unilateralmente por multinacionales a causa de presión de los sindicatos o de los medios de comunicación y no por motivos humanitarios. Las empresas deben aceptar inspecciones de entidades independientes responsables de la verificación de la aplicación de los códigos (ver MTL 12/96).

"Es raro que los códigos de conducta de las empresas mencionen explicitamente los derechos sindicales,"señala Dwight Justice, que trabaja en el tema de las EMN para la CIOSL. "De esta manera, las empresas crean la impresión de que estan haciendo algo respecto a la explotación cuando no lo estan haciendo y al mismo tiempo estan dando la impresión de que es posible proteger los intereses de los trabajadores/as sin los sindicatos."

PRESION DE LOS MEDIOS DE COMUNICACION

La experiencia de la Clean Clothes Campaign es que las empresas se resisten energicamente a una supervisión independiente. Por ejemplo, el minorista de ropa holandes C&A aduce de que no puede supervisar a sus 50.000 abastecedores.

Los procedimientos de control pueden ser un tema delicado tambien para los sindicatos. "El procedimiento propuesto por los sindicatos para supervisar los códigos de conducta debe ser credible", recalca Patrick Itschert, "y existen muchos escollos potenciales: ¿se puede confiar en agencias privadas contratadas por la empresa para hacer la supervisión? ¿o en auditores externos? ¿La participación de los sindicatos en el procedimiento de supervisión es necesariamente una garantia? ¿Como se supervisa el Laogai chino?, etc."

Dado que los códigos de conducta se refieren a la explotación causada por la competencia global, las organizaciones sindicales internacionales tales como los SPI y la CIOSL tienen buenas razones para involucrarse.

* - Prohibicion del trabajo forzoso, abolición del trabajo infantil, libertad sindical, derecho a la negociación colectiva y no discrimiriación en el empleo.


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