FYFFES CONTRA LOS SINDICATOS
(Noticias Aliadas)

  "Me gustaria tener una fiesta como ésta cada fin de semana", comentaba John McCraw, ejecutivo de la empresa bananera irlandesa Fyffes Ltd.
  "Es una lástima que la gente no pueda organizar algo asì por sì misma" agregó McCraw en el festival deportivo convocado por Solidarismo, especie de club social creado para neutralizar y destruir toda organizacion sindical independiente (NA Feb. 22, 1996).
  Los trabajadores pagan una suma semanal a Solidarismo, que les permite acceder a préstamos y viviendas. No obstante, deben firmar un acuerdo por el cual renuncian al derecho laboral de ser representados por çualquier otra organización.
   McCraw fue enviado a Belice para supervisar la disputa entre la empresa y United Banners Banana Workers Union (UBBWU), sindicato independiente fundado en mayo de 1995 pero que ha tenido que mantenerse clandestino en vista que los trabajadores son despedidos si se sospecha alguna afiliación sindical.
  Fyffes controla gran parte de la in dustria bananera belicena - que obtiene ganancias por US$50 millones al ano - , que exporta todo el banano producido en el paìs y disfruta de una cuota preferencial de 40,000 TM anuales. Fyffes posee tres plantaciones y 50% de las instalaciones del puerto de Big Creek, desde donde se exporta a Europa toda la fruta.
  Marciana Funez, presidenta del UBBWU, vive en Independence Village y acostumbraba a viajar al poblado de Cowpen para vender carne y pesca do a los trabajadores, actividad que dejó de realizar cuando éstos no pudieron pagar sus cuentas. Los trabajadores mostraron a Funez sus boletas de pago, que mostraban deducciones injustificadas de entre 30% y 100% de sus salarios.
  Desde que ella se involucró en la disputa, su esposo, ciudadano mexicano, ha sido amenazado con la deportación, su veh’culo ha sufrido sabotajes, y hasta han plantado mariguana en su jard’n.
  La casa de Funez es un lugar donde las v’ctimas de abusos, personas sin casa y los desesperados pueden encontrar quien los escuche. Cowpen, a 16 km de distancia, no tiene servicio de salud y, sin el transporte proporcionado por Fyffes (los taxis cuestan $25 sólo ida), el camión de Funez se ha convertido en veh’culo de transporte pœblico. El sindicato no tiene fondos, oficina ni teléfono, y sobrevive gracias a contribuciones ocasionales de organizaciones no gubernamentales de Ciudad Belice, que prefieren el anonimato.
  El ano pasado, Funez trató infructuosamente de reunirse con la Asociación de Productores de Banano (BGA), que defiende los intereses de los duenos de plantaciones bananeras. Una huelga de tres d’as convocada en junio de 1995 terminó luego que Fyffes llamó a la policìa.
  Posteriormente, el Ministerio de Trabajo llevó a cabo una serie de reuniones entre BGA y UBBWU para terminar con la disputa. UBBWU demanda que se resuelva la cuestión de la representación sindical mediante elecciones con voto secreto supervisadas por observadores internacionales, mientras que Fyffes asegura que sus 400 trabajadores no quieren sindicato. La prueba de ello, dicen, es que la mayor’a ha aceptado integrarse a Solidarismo.
  El 9 de agosto, luego de más de un ano de constantes reuniones, el Ministerio de Trabajo recomendó las elecciones en seis plantaciones que han pedido representación sindical.
   Pero en vez de elecciones en esas seis plantaciones, BGA solicitó una votación a nivel de toda la industria, que incluirìa a plantacioness donde nunca se habìa desarrollado trabajo sindical.
  "BGA no es un empleador de trabajadores bananeros", respondió el Ministerio de Trabajo. "No tiene jurisdicción para intervenir en ninguna negociación entre el sindicato y el productor".
  Este dictamen facilitó el camino hacia el voto secreto, que darìa a los trabajadores la oportunidad de aceptar o rechazar el sindicato. No obstante, al dìa siguiente BGA suspendió su participación en el proceso de negociación, citando un comunicado del sindicato que ellos consideraban un llamado a la violencia.
  El 11 de agosto, McCraw, el ejecutivo de Fyffes, presentó una copia de una supuesta carta de UBBWU que deman daba las ÇcabezasÈ de varios funcionarios de la empresa.
  Tanto la Iglesia como la Policìa du daron de la autenticidad del documento. "Si el Ministerio de Trabajo hubiera dictaminado en contra del sindicato, entonces [la carta] tendrìa sentido", dijo el reverendo Dick Perle, superior de la orden jesuita en Ciudad Belice, "pero el sindicato logró lo que querìa, por eso es dif’cil de creer que sacaran una carta como ésa".   Desde entonces Fyffes ha despedido a 50 trabajadores Çpor reducción de cuotasÈ. Todos laboraban en las plantaciones que habìan solicitado representación sindical.
  "Esto es un asunto pol’tico. Quieren reemplazar a los trabajadores con otros, de tal manera que cuando se realice la votación, el sindicato haya perdido tuerza", dijo Funez.
  El ministro de Trabajo Rodney Neal manifestó que las elecciones sólo se pueden realizar si ambas partes están de acuerdo. Esta regla permite a los empleadores vetar el proceso, y en vista que Fyffes ha negado repetidamente la necesidad de un sindicato, todo indica que la votación no se llevará a cabo.
  Neal lamentó la internacionalización del conflicto, particularmente a raìz de la visita de Funez a Irlanda y el interés que ha mostrado Trocaire, organización no gubernamental irlandesa, en el problema. Trocaire ha estado llamando la atención en Irlanda sobre las actividades de Fyffes en el extranjero.
  El ministro senaló que este tipo de publicidad negativa tendrá un efecto adverso porque hará que BGA se sienta menos dispuesto a sentarse a discutir las formas de resolver el conflicto.

(by Michael McCaughan)


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